
Si vos pensás que tener un perro es solamente darle de comer y sacarlo a pasear, es hora de que sepas que es mucho más difícil y complicado de lo que parece.
Primero, tenés que enseñarle que no haga sus necesidades en la alfombra del living y que no robe los ravioles que ibas a comer en el almuerzo. Para eso, te damos algunos consejitos:
Otro dato es que tienen el sentido del oído muy desarrollado y llegan a percibir sonidos que nosotros no podemos. Por eso, a veces pueden anticipar la llegada de alguna persona antes que toque el timbre de casa.
Como todos sabemos, el sonido más característico de los perros es el ladrido pero también aullan y gruñen. El ladrido
expresa excitación (que están muy contentos) o alarma con respecto a algo que pasa alrededor suyo.
El aullido
es más usado por los lobos para comunicarse con la manada, pero los perritos lo usan en general ante ruidos muy altos o molestos para demostrar sufrimiento. También lo usan cuando se separan de sus dueños.
El más peligroso de todos es el gruñido
porque muestra agresividad, por eso nunca tenés que provocarlo cuando gruña.
Por otro lado, podemos ver lo que sienten de acuerdo a lo que hacen con su cola: si la ponen entre las patas y gimen, están tristes o asustados; si la mueven hacia los costados con rapidez es que están contentos.